Por Mario Luis Ramos Rocha
Aguascalientes, Ags. 7 de octubre 2025.- Psicológicamente una obsesión es un pensamiento repetitivo e irracional que hacer perder el control sobre el comportamiento, allanando el camino a la locura.
En las últimas semanas de nuevo, como ocurrió hace un año, se ha escuchado allá, a lo lejos, una voz perteneciente a Lorena Martínez, quien sigue anclada en su trastorno recurrente de apoderarse de la gubernatura o, cuando menos ya, de regresar a la alcaldía capitalina.
Otra vez, como el año pasado, ha gritado que va por Movimiento Ciudadano y por Morena y, otra vez, en Movimiento Ciudadano y en Morena le han gritado que no, que ahí ni lo intente.
Lo más grave es que sus comportamientos obsesivos han llevado a Lorena Martínez a hacer su nuevo teatrito precisamente en los tiempos que la Gobernadora Tere Jiménez, su jefa, se dedicaba a dar su tercer informe de Gobierno.
Lorena sabe bien que, en política eso no se hace, y cuando se hace es con plena conciencia de que, o ya no le interesa el proyecto de su jefa o, de plano no le importa agredirla políticamente para lograr sus compulsivos deseos.
A Lorena le iría mejor retirarse a administrar bien sus vinaterías, porque en política nada tiene ya qué hacer.

