Por Mario Luis Ramos Rocha
Aguascalientes, Ags. 14 de marzo 2025.- Luego de semanas de pretender dinamitar al SNTE y tratar de “hacerle la vida imposible” a la maestra Adriana Ochoa, a Ramón García Alvizo ayer le quedó muy claro que su tiempo se terminó y sólo es un ex dirigente más.
Y es que, enterados de las presiones y amagos que Alvizo estaba haciendo escalar al interior de la Sección 1, a la dirigencia nacional no le quedó más remedio que citarlo ayer a una “mesa de diálogo”, donde estuvo también presente Adriana Ochoa.
De buena manera, pero firmemente, se pusieron los puntos sobre las íes: la unidad magisterial debe estar por encima de cualquier otro tema, pues lo que menos se necesita es una facción emanada de caprichos.
También y con mucho énfasis se dejó en claro, por si Ramón no se había dado cuenta, que quien en este momento tiene, con todas las de la ley, las riendas de la Sección 1 del SNTE es Adriana Ochoa y Ramón García Alvizo no es más que un ex dirigente más, digno de todo el respeto y consideración de la actual dirigencia, pero a fin de cuentas, ex dirigente, simple y sencillamente porque su periodo terminó, se realizaron elecciones internas, debidamente reconocidas por la autoridad laboral y se dio la toma de nota.
Por cierto, para nadie es un secreto, pues él y su gente lo gritaban a los cuatro vientos, que su amiga Lorena Martínez prometió a Ramón García Alvizo le “heredaría” la dirección del IEA cuando se fuese a campaña, sólo que ninguno de los dos se acordó que Lorena ni fue ni es ni será gobernadora y no puede tomar esas decisiones.
Hoy García Alvizo ha enloquecido y hecho correr el rumor de que removerán a Luis Enrique Gutiérrez y él asumirá el cargo que Lorena le prometió. Le tengo malas noticias: la primera, Luis Enrique Gutiérrez sí sabe de educación y no anda sudando calenturas políticas, está dedicado cien por ciento a su chamba.
Y la segunda: quien decide los cambios de ese nivel no se deja llevar por rumores, se lo garantizo.

