* En nuestra patria hay una niñez y una juventud crucificada, que vive y crece en marginación, pobreza y marginación, debería ser una urgencia nacional el luchar para levantar a estos niños y jóvenes de estos escenarios de muerte
* Ancianos abandonados, familias sin vivienda digna, migrantes rechazados y sometidos a crecientes prejuicios sociales deben llamarnos a reconocer los rasgos suficientes de Cristo que nos cuestionan e interpelan
* Nuestro país, dijo, sigue arrastrando numerosas situaciones de pobreza e injusticia, con una abismal brecha entre ricos y pobres
Por Mario Luis Ramos Rocha
Aguascalientes, Ags. 18 de abril 2025.- Hoy María llora por los jóvenes y adolescentes que son obligados a involucrarse en hechos delictivos, ya sea como víctimas o victimarios, en un contexto donde la violencia, la droga y la delincuencia es ataca como un cáncer que va minando sus vidas desde la niñez, expuso el Obispo Juan Espinoza Jiménez.
Durante su segundo mensaje en el marco de la Procesión del Silencio que encabeza por las calles de Aguascalientes, hizo notar que hoy en México hay una niñez y una juventud crucificada, que vive y crece en contextos de marginación, pobreza y desorientación.
Hoy, dijo, debería ser una urgencia nacional el establecer estrategias para levantar a estos niños y jóvenes de estos escenarios de muerte.
Hizo notar que existen otros rostros suficientes, donde deberíamos reconocer los rasgos debe Cristo, los ancianos solos, familias sin vivienda digna, migrantes rechazados, familias que viven en guerra y violencia.
Nuestro país, dijo, sigue arrastrando numerosas situaciones de pobreza e injusticia, con una abismal brecha entre ricos y pobres.

