En nuestro México demasiados rostros están marcados por el miedo y el narcotráfico; la vida humana es degradada por estructuras de muerte

 
* Reforma Electoral puede implicar centralización en un único poder y debilitar contrapesos: Obispo Juan Espinoza
* Incremento a los salarios mínimos sólo encarece más la vida del trabajador. Cuando van a la tienda no les alcanza y además pagan más impuestos
* Nueva Escuela mexicana privilegia enfoques ideológicos por encima de la verdad objetiva, empobrece la conciencia de las nuevas generaciones. Educar es iluminar, no adoctrinar ni condicionar a las personas
 
Por Mario Luis Ramos Rocha
 
Aguascalientes, Ags. 1 de marzo 2026.- Hoy nuestro México está marcado por el miedo, por sombras de la violencia ligada al narcotráfico que deforma comunidades enteras, siembra luto, normaliza lo inaceptable y degrada a la vida humana por estructuras de muerte, advirtió el Obispo Juan Espinoza.
Durante su Homilía en la Santa Misa dominical que presidió este domingo en la Catedral Basílica de Aguascalientes, el Pastor de la Diócesis se refirió también a la intentona presidencial de modificar la Ley Electoral, bajo discursos que prometen fortalecer la democracia, pero que en realidad implican un mayor control y la centralización en un único poder debilitando contrapesos.
Monseñor Muñoz Nuñez mencionó de igual forma que la determinación de elevar el salario mínimo hoy se ha vuelto en contra de los empresarios y los propios trabajadores, toda vez que en los hechos sólo se logró encarecer la vida de los trabajadores, quienes por si fuera poco, deben pagar más impuestos.
En torno a la denominada Nueva Escuela Mexicana, dejó en claro que con la misma se privilegian enfoques ideológicos por encima de la verdad objetiva y del desarrollo pleno, empobreciendo la conciencia de las nuevas generaciones, pues educar es iluminar no adoctrinar ni condicionar a las personas.
No podemos resignarnos, dijo, a estas circunstancias, hoy nos toca hacer que la Luz de Cristo comience a reflejarse en la vida ordinaria de nuestra sociedad, siendo constructores valientes de una patria mexicana reconciliada, justa y en paz.

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